Mea culpa
Perdonadme.
Perdonadme por hablar más de mí que de los que os interesa, porque problemas tiene todo el munso y nadie quiere movidas ajenas.
Perdonadme por ser dubitativa, incoherente, inconstante, inconsecuente, incorrecta en el blog. Pero el decir que me iba, era porque de verdad lo opinaba así. Ahora no quiero irme.
Perdonadme si ofendo con mis despedidas la confianza que me habéis otorgado, al volver a leerme y ver que no me he ido de verdad.
Perdonadme si critico las importaciones, y en cambio el producto nacional inglés me pone, no todo, claro está. Pero ése lleva poniéndome mucho tiempo, es una debilidad...
Perdonadme si mis estados de ánimo afectan la calidad del blog, sea cual sea. En el blog intento desahogarme y entretener, que no siempre divertir. No se puede hacer chiste con ciertas cosas...
Perdonadme por este mea culpa, por esta humillación pública. Pero cuando me doy cuenta de que me he equivocado, suelo rectificar, pedir perdón e intentar remediar el daño. Y eso hago.
Y poniendo música a esta penitencia, dejaré la letra de una canción de Gabinete:
Juega un niño muy quieto
con cualquier objeto
parece feliz
Y de repente me acuerdo de tí
mi amor
y de mí.
Pero un juguete muy raro
aunque sea caro
le suele aburrir.
Y de repente me acuerdo de tí
mi amor
y de mí
y de mí.
Mi amor
cuando te veo jugando
me asombro al pensar qué te gusta más
si es el juego o el juguete
lo que hace que rías
que pases los días
absorta y feliz.
Tan feliz...
Tan feliz.
Yo no he jugado con nadie. Ahora, podéis creerme o no.