Qué duro es ser famoso.
En la época en que yo era reponedora de la sección de música de cierto hiper, hubo un programa en cierto canal que era presentado por una famosa que le dio por ser presentadora. Era tan bueno el programa que tenía hasta un cantante (que hacía todas las tonterías del mundo cuando le enfocaba la cámara). Morritos... carita de pena... No es que cantara mal, qué va, pero era un duelo entre presentadora y cantante para ver cuál de los dos quedaba mejor ante la cámara.
Yo no sabía quién era el mozo que había sacado un disco y que no hacía más que venderse solo. Ale, todo el mundo por aquí a comprarlo. Lo buscaban como locas todas las marujis que no se perdían el programa... Cuando quise saber cómo cantaba, ya había abandonado el programa de tv para lanzar su carrera en solitario. Llegué tarde, pero su jeta la ví hasta la saciedad.
Un día, una compañera y yo volvíamos de almorzar por el centro comercial cuando, solo, en la barra de una cafetería, vi a unchico sentado cuya cara que me resultó familiar, y no sabía de qué. Como no me gusta mirar a la gente tan directamente, aparté la vista, y entonces, lo recordé. Anda leches, si es este, el del cedé... Mi compañera me dijo, anda, el de la tele... Y lo volví a mirar... Qué ignorante fui...
El chico nos miraba a mi compañera y a mi, y no por lo guapas que éramos, sino que por esa parte había poco qué mirar. Pero el chico, al verse reconocido, pasó de mirar con cara indiferente a fruncir el ceño, poner los ojos en blanco y apartar la mirada con un gesto de... asco. Si, ésa es la palabra. Asco. Y por ese orden. MI compañera se quedó de piedra.
-Tiatiatia... ¿Te has dado cuenta de la cara que ha puesto? Qué se ha creído...
-Ven, que vamos a darle un escarmiento...-le dije.
A medida que caminábamos, nos acercábamos a donde él estaba y, sin dejar de caminar, le dije a mi compañera en voz alta, lo suficiente para que él escuchara:
-Como éste tuviera que comer de los discos que yo le comprara, me parece que iba a pasar una poca hambre...-y seguimos. Y sin mirar hacia atrás.
Tiempo después sus discos dejaron de venderse. Sacó otro al tiempo que seguía dando conciertos por las fiestas locales y tal... Su segundo disco pasó completamente inadvertido. Y creo que ya no hubo un tercer disco. Y no sé si actualmente respira o qué, pero qué poco me importa...
Ese incidente me dio a entender que, porque una persona tenga éxito en un momento concreto de su vida, no significa que lo tenga siempre. Por supuesto, yo no era fan suya, sino que estaba cansada de verle en cedés y no sabía quién era, de ahí la sorpresa al verlo en el centro comercial. Pero la expresión de su cara al verse reconocido fue tan desagradable, que pensé que si yo hubiera sido una fan suya, me hubiera sentado fatal...
Por eso, si alguna vez sois famosos, pensad que la fama puede ser efímera en la mayoría de los casos... Que porque hayáis vendido muchos discos, no significa que vayáis a comer de eso siempre... Que la modestia no es sólo una palabra que se escribe, sino que de vez en cuando hay que aplicársela...
...Pero no será mi caso, por supuesto :P