Muebles.
Si hay algo necesario en una casa, son los muebles. Por ejemplo, una silla. Vale, quien me diga que se puede sentar uno en el suelo, me lo creo, alguien lo hará, pero estar sentado en el suelo junto a la mesa y comer sopa tiene que ser pelín complicado.
Hay otra cosa ultranecesaria en la casa: una cama. Que si, que un futón (¿se llama así?) puede servir, pero andesté una peazo cama con colchón 1.50x2.00 que se quite el suelo, con lo duro que es... Porque amosavé... ¿cuántas veces en pleno calentón, y en cualquier sitio -debajo de un árbol, dentro del coche, ascensor...la silla...- y habéis deseado cambiar vuestro reino por una cama? Pues por eso. Que la cama no es sólo para dormir. Bueno, es un mueble que sirve para dormir, pero se pueden hacer otras muchas cosas... y en diferentes posturas, además...
Otra de las cosas indispensables en una casa son los objetos decorativos. Cuantos más, mejor, porque así definen muy bien a la persona. Este finde mi madre fue a la casa de unos amigos que estrenaban pisito. Ha vuelto contando que son... vamos, que... O sea, que encima de la mesa del comedor, tenían tal cantidad de figuritas, marcos con fotos y detallitos, que no se veía la mesa. Las paredes se suponía que estaban ahí, porque estaban camufladas por decenas de cuadros, desde el techo hasta media pared... Las cortinas eran triples, con borlas para cada una, de colores diferentes, por cierto... No había mueble que no pareciera estar a punto de derrumbarse por la exageración de objetos decorativos. Pero no tenían el toro encima de la tele... Esode muestra que uno, no son españoles y dos, que su personalidad es muy rica en matices (si contamos con que un matiz es un detallito...).
Otra cosa muy importante es saber dónde poner los muebles y la decoración. Porque poner el mueble del comedor en la puerta de la entrada, como que no estaría bien, porque no podrías salir... Ojo al detalle para los despistados... Las sillas, junto a la mesa. La tele, frente al sofá. El toro, encima de la tele. Y que no falte la flamenca con la guitarra... Los pañitos de ganchillo hasta en los brazos del sofá... Un florero... Hay quien se pone hasta los regalitos de los bautizos, bodas y comuniones... Y un libro así, de cualquier manera, para que todo el mundo vea que lee... (preferiblemente, un título de moda)...
POr último, hacer un repaso a las habitaciones que no utilizamos o que no tenemos previsto utilizarla (yo tengo una, escribo desde aquí). Hay quien le llama "la habitación de la plancha" (y creo que esto ya lo comenté en otra ocasión). Yo le puse una librería, le encasqueté la mesa del ordenador y una silla, y listos. En esta habitación escucho los suspiros de un tabique... Quiero decir que a través del tabique escucho los kikis de la vecina. No es que me dedique a escuchar, es que no lo puedo evitar, que no es lo mismo... Es como la tele del otro vecino... Que si pudiera evitarlo, lo haría... pero mis oidos no me obedecen... No me pierdo ni una retransmisión por ambas partes si estoy en casa...
Ahora sí: lo que nunca tiene que faltar en una casa, es el mando de la tele. Vamooooooos, estaríamos listos. Porque sin el mando de la tele, nos tendríamos que levantar de la silla, del sofá, de la cama, del suelo... para cambiar el canal. Y, por lo menos mi tele, tiene teletexto. ¿Quién puede ver el teletexto sin mando? Con lo bonito que es coger el mando y "pin", Nacional... "pin" Internacional... 400, El tiempo...
POr eso, amiguitos todos, os aconsejo una cosa: si decidís cambiar de muebles o independizaros, lo único que realmente es necesario en una casa son dos cosas: una, el mando de la tele (con tele incluida) y dos, el toro encima de la tele... Si no, es que no os gusta el teletexto y no sois españoles.
...Con lo español que son los toros y ver la tele...
Y ahora, como niños buenos, felicitad a Leocricia, que cumple años. Va por tí, morena!