Las moscas son para el verano.
Esto es increible... Estamos en marzo, mañana estrenamos mes, y por aquí hace una media de 25 grados y con poniente... en lo que va de semana. ¡Pero si la semana pasada aún iba con mi abriguito, con mi bufandita...! Pos se acabó, por lo menos, esta semana, la que viene ya veremos, pero ahora estoy (agarráos) con tirantes dentro de casa.
...El refranero español que tanto me gusta debería hacer una reformilla, porque marzo tenía que ser ventoso, y abril lluvioso. Pues vamos a terminar mes y empezar el siguiente con calina digna del mismísimo agosto en el caribe.
Que yo recuerde, el año que más calor hizo en estos lares, fue en el 2001. Y lo recuerdo porque me coloqué la primera camiseta de manga corta en febrero... y no me la quité hasta noviembre (y no porque fuera un poco guarra y no cambiara de modelo, era una expresión...). Dios, tiemblo (y no de frío) sólo con pensar si ahora ya tengo calor ¿qué ocurrirá en julio o en agosto?
¿Y las moscas? Joer, es que vuelven con las buenas temperaturas estivales. Vas por la calle y se te cruzan veinticinco... Y no hablemos del moscardón que acaba de invadir mi casa... voy a abrir las ventanas por si decide abandonarme... Eso, o ya sabe que un zapatazo hará que se deje de fumar para siempre... Él sabrá lo que hace...
Así que mientras desempolvo mi uniforme de verano y saco el arsenal de insecticida, me haré a la idea de que el verano ya llegó, si no definitivamente, de manera intermitente hasta su asentamiento definitivo por estos lares. ¿He dicho lo que me gusta el verano? ¿No? Pues que sepáis que no me gusta para nada...
...Cambio pisito en zona ya tórrida por pisito de similares características en zona templada/fría. Eh, que si es un chalet como los requisados en Marbella, con piscina y tal, poco me importaría que hiciera más calor que por aquí... Total, pensad en tener que limpiar un chalet tan grande... con lo pronto que se termina un pisito... Amos, venga... Si a mí no me importarían allí las moscas...