La alforja suena.
Quien me vea, me compararía con el repelente Macauliculquin (o como se escriba). Hoy tengo la música a toa paleta, en plan adolescente granosa (y con la Britnispirs, pa joder a la vieja). Recién duchada, con el pelo aún mojado casi a la hora de irme otra vez, con mis cafés tomados, me siento frente al cutreblog para decir que hoy he escuchado el sonido de una alforja. Como lo leéis: hoy, por primera vez en la vida, he escuchado el sonido de una alforja.
En una ciudad urbana no es muy común ver una alforja por ahí andando. Esta estaba en una moto, de ésas que son talmente amotos, me explico: para los amantes de las cosas antiguas, he visto la famosa alforja en la rejilla de la parte trasera de una Mobilette, moto histórica donde las haya. Pues cuando he psado, la alforja ha sonado a politono, encima el de los gavilanes, para más inri.
...Mientras termino de escribir esto, yo misma me pregunto varias cosas:
1.Quién es ese hombre que posee una mobilette (pero si mi abuelo tenía una hace siglosssssss) (ojo, hay que preguntárselo con la musiquita de la serie)
2.QUién es el que le ha puesto el tono de los gavilanes en el móvil
3.Cómo es que me ha llamado tanto la atención ver una alforja.
4.La de años en los que jamás me he preguntado a qué suenan las alforjas.
Ahora ya puedo morirme tranquila.
...Pero es que he estado toda la mañana pensando en la alforja sonadora. Y a ver cómo se lo explicaba a quien me haya visto reirme...