Fumando espero...
Tenía una cita esta noche con un hombre. Si, en serio. Un hombre. Pero la cosa es que esa cita estaba condicionada con ciertos asuntillos que el susodicho tenía que resolver, así que mientras espero a que aparezca, si es que aparece, me fumo un cigarrito.
La cosa es que se ve que me tengo que aburrir mucho para hablar de ello. Este mocetón me ha acompañado en horas intempestivas, por la mañana, por la tarde, por la noche... Siempre ha tenido un minuto para decirme que viene o que no puede venir, y yo se lo agradezco. Voy vestida de negro, pantalón y jersey de cuello alto. Llevo mi mejor perfume para la ocasión. He estado una hora con mi pelo para que deje de parecer una fregona. Hasta parezco otra, pero soy yo. Yo soy la que espera, y en vez de fumar, ahora ataca una piruleta de fresa con forma de corazón.
¿Os cuento un secreto? Tengo la esperanza de que aparezca, pero la lógica me dice que no va a aparecer. Esos asuntillos le tienen sorbido el tiempo, por lo que yo me tengo que conformar con lo que hay. Es que no puedo exigir más...
En fin. Si aparece, seré dichosa. Si no, me quedaré vestida con mis mejores galas, bien peinada, perfumada y maquillada. Nada que no pueda solventar un pijama, jabón, leche desmaquilladora y una pinza para el pelo.
Hagan sus apuestas, señores XD