El año que termina.
Yo, a los años, los comparo con un paquete de tabaco: cuando se está terminando, ya empiezo a pensar en el siguiente. Y ya sabéis que ayer dije que no fumaba más, que no. Bueno... que conste que lo he intentado. Ayer fueron siete en total (pero me acosté muy tarde, que conste). Hoy, a estas hora, sólo uno, y no entero. Así que a partir de ahora, a los años los voy a tener que comparar con un kiki. Aproximadamente, en ciclos de 365 días (no uno cada día, sino uno al año). Má o meno. Pero que nadie se escandalice por esa intensísima frecuencia, que habrá quien la supere y todo.
Y como a este año le quedan dos telediarios, pues que le vayan dando ya. Ale, a hablar del siguiente. Y yo quiero que el año siguiente me traiga:
-Ser adoptada por el de Zara (no es muy probable, pero que conste que sólo lo dejo caer por si cuela)
-Ser apadrinada por Florentino Pérez (tampoco me importaría)
-Parecerme a Nicole Kidman (en el fondo, me gusto yo misma muchísimo, pero era por darle una alegría a alguien, ya sabéis, una fantasía...)
-Heredar el imperio Gates (lo mismo algún antepasado mío era antepasado de Bill Gates, y resulta que todos se mueren menos yo, y buscando, buscando, dan conmigo y me dicen "eres la heredera universa" y yo "vale, venga").(Pero es que se tendrían que morir muchos, y eso no es bueno desearlo).
-Seguir como estoy...(lo más probable y lo más deseable)
Venga, dejad vuestros deseos y cuando me convierta en superzrú los haré realidad. Que no me gusta ver tantos "0 comentarios", anda... Sólo un poquito... Con uno me conformo...