Dedicado a las mamis.
Como estamos en fechas de dulces pensamientos y alegres palabras, como todos somos mejores personas (menos yo con cierta gente) y todos somos muy buenos, quiero recordar una simpática historia.
Todos nos acordamos de Barrio Sésamo ¿no? Ellos nos enseñaron dónde estaba arriba y abajo, cerca y lejos, el undostreeeeeeescuaaaaaatrocincoseissieteochooooonueeeevediezoncedoce... Así que allá va esta historia, real como la vida misma.
Un niño está llorando cuando alguien se le acerca y pregunta que qué le pasa:
-¡He perdido a mi mamá!
-¿Quién es tu mamá?
-Mi mamá es la mujer más guapa del mundo...
Y allá que van los del pueblo buscando mujeres guapas cuando le traen a la más guapa del pueblo:
-¿Es esta tu mamá?
-¡No, qué va! Mi mamá...¡es mucho más guapa!
Y los del pueblo buscan por la comarca y traen a otra mujer mucho más guapa que la anterior:
-¿Es esta tu mamá?
-¡Nooooo!¡Mi mamá es mucho más guapa!¡Es la más guapa del mundo!
Mientras los habitantes del pueblo ya no sabían dónde buscar mujeres guapas, una ancianita caminaba por la calle mirando a los lados. El niño salió corriendo, gritando:
-¡Mamá!¡Mamá!
Los del pueblo, incrédulos, se le acercaron:
-Niño... ¿es ésta tu mamá?
-¡Claro!-dijo el niño-¿No lo veis?¡Mi mamá es la mujer más guapa del mundo!
Para todas las madres en estas fechas... y, en especial, a la mía, que vaya trasto de hija le tocó aguantar...