Todo el monte es orégano
Yo no digo que las madres no tengan razón, porque hay que diferenciar entre madres y madres. Unas, por naturaleza, son incapaces de pensar algo bueno de sus hijos para que ellos le demuestren que no tienen razón. Otros pueden ser peores que un rayo y su madre creer (y peor para el que no la crea) que son unas almas benditas incapaces de romper un plato.
Para muestra, un botón:
Hoy he ido a un cursillo y he tenido que coger el tren. Detrás de mí, unas señoras iban charlando de todo un poco, al tiempo que yo estaba sumergida en una de las revistas que me había comprado para el viaje cuando escucho, sin querer, parte de la conversación, ya que, inconscientemente, la mujer hablaba para todo el tren. Y habalaba de sus hijas.
-Porque la Mari...¡huy la Mari!... Si yo le decía que a las nueve en casa, a las nueve en casa. ¡Y ojito con llegar más tarde, porque la tenía tres semanas sin salir! ¿Y las notas que me sacaba?¡Todo sobresalientes!Y venían los profesores a casa para felicitarme por la hija que tenía. Eso sí: le prohibí salir con chicos hasta que fuera mayor de edad, y eso hizo. Que ahora los chicos sólo quieren tomarles el pelo a las chicas. Pero no era mi caso, no, que yo con mi Pepe estoy desde los doce años, y no me pasó. ¿Y qué me dices de mi Paqui?¡Más trabajadora imposible! Porque ella no quiso estudiar, y ahora es la jefa de donde está. Tenía pensado montar un negocio, pero al final se lo pensó mejor y prefiere estar así. Y no tiene novio, como le pasa a la Mari...¡Con lo guapas que son...!
Total, que las dos señoras siguiendo charlando, mientras yo flipaba de las joyitas que tenía esa mujer. Al cabo de un rato, vuelvo a prestar atención. Hablaban de otras chicas, y la Supermadre volvió a hablar estilo conferencia: quieras o no, lo vas a escuchar.
-Porque la hija de Conchita es una fresca, lo que yo te diga. Cada día tiene un novio nuevo, y se va de camping con unos y con otros. Pero yo creo que está preñada, puesto que la veo más gorda últimamente. ¿Y qué me dices de la Marijose? ¡Un guarro, eso es lo que es...! Ahí, tan mona, tan simpática, está hecho un guarro, le gustan más los hombres que respirar...-Tuve que desconectar hasta que mi subconsciente me llevó de nuevo hasta sus palabras.-¡Porque estas chicas de hoy en día no hacen nada de provecho!NO quieren aprender a cocinar, a coser o a ayudar a sus madres. No quieren estudiar, ni trabajar... ¡PORQUE TODAS SON UNAS PUTAS! Menos mis hijas, claro.
La carcajada que soltamos todo el vagón le hizo ver a la mujer que seguramente, sus hijas eran las peores de todas.
¿Veis cómo algunas madres no son objetivas al hablar de sus hijos?
Y esa Mari y esa Paqui, me apuesto el apellido a que son dos pedorras. Tienen que serlo, genéticamente hablando, al tener una madre así. ¿O no?

